sábado, 7 de junio de 2008

Leyenda familiar.

Hoy he vuelto a un lugar especial para mi al que me gusta ir de vez en cuando pues hay una leyenda en mi familia que me une fuertemente a él, pero necesito remontarme muy atrás en el tiempo para decirte por qué es especial para mi.

En el siglo VII, cuando estas tierras fueron ganadas para la ortodoxia católica, vivió San Fructuoso de Braga (o San Fructuosos del Bierzo). Hijo de un general visigodo, vendió todos sus bienes para repartirlos entre los pobres y retirarse al Bierzo donde llevaría una vida austera y penitente.

Cuentan que familias enteras se sentían arrastradas por el y su estilo de vida.
En un momento dado San Fructuoso decidió peregrinar a oriente y muchos de los suyos le siguieron pero otros quedaron aquí con la semilla de sus enseñanzas.
Otra leyenda o tradición recogida en un manuscrito encontrado en el archivo del Santuario de las Ermitas cuenta que la vida religiosa en el lugar pudo ser fruto de la acción fundadora de San Fructuoso. "En el lugar siete ermitaños se aposentaron en siete cuevas". Suya debió ser la imagen de la Virgen que encontró un pastor 6 siglos después, a finales del XIII.
La casa de mis antepasados en A Veiga, a pocos kilómetros, fue en tiempos una parada de postas conocida como la casa del Ermitaño.

Cuenta una leyenda familiar que un antepasado mio, que regentaba la casa con sus tierras y su ganado, dedicaba parte de su tiempo a recorrer aldeas con una caja de madera en la que guardaba una reproducción de la Virgen de las Ermitas, pidiendo limosna para contribuir a la construcción del Santuario de las Ermitas.

Mi antepasado sisaba parte de las limosnas que recibía de sus vecinos asi que cuando le llegó la hora de la muerte llevado por el remordimiento dejó en herencia al Santuario su mejor pastizal.

El actual Santuario no se empezó a construir hasta el siglo XVI.

Dudo mucho que la memoria familiar se mantenga desde el s. VII y que nuestro Ermitaño vivira aquellos tiempos, pero si creo que la memoria colectiva pudo hacer resurgir en el XVII ancestrales focos de vida eremítica.



Tres cosas son ciertas:


Mi madre se llama Luz Ermitas, como su tía y la abuela de su tía y...
Mis padres se casaron ahí, no lo hicieron en el pueblo de ella ni en el de él, como era la costumbre.
La casa donde nací, era conocida en el pueblo como "la casa del Ermitaño".


La caja en la que viajaba la "Santiña" de nuestro antepasado aún existe.

6 comentarios:

  1. Es precioso poder tener una leyenda así en la familia... Eso te hace acercate más a tus raíces y a los lugares por donde seguramente pisaron tus antepasados ^__^

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  2. Preciosa tu historia y hermoso el lugar, puedes sentirte orgulloso.

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  3. D. FAMOSO, que bonito conocer las raices de uno.

    Saludos y bonito pueblo e historia.

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  4. Si, claro que estoy orgulloso de esta maravilla que tenemos aquí y que parece olvidada de la Diócesis de Astorga a la que corresponde.

    ¿D. Famoso?.. ¡Que mas quisiera!
    :o)

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  5. Pues hace años años años que no voy por allí. Aunque paso frecuentemente no muy leos.

    Cualquier día me lo propongo y paro con el tiempo que merece.

    Tengo por un rincón de mi disco duro una foto panoramica antigua del santuario (que no recuerdo de que web afané) que me llamó la atención respecto a la actualidad por el enorme cambio de la parte no humana (vegetación) y la similitud de la humana (Edificios puente...)

    Seguro que la has visto pero si no es así dímelo y te la hago llegar.

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  6. No recuerdo haber visto ninguna foto antigua.
    Por favor envíamela.

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Gracias por estar ahí.

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