viernes, 20 de marzo de 2009

Van Morrison

Hoy voy a escribir antes de empezar mi ruta por la blogosfera o me darán de nuevo las tantas.

Me ha ocurrido otra de esas casualidades que son dignas de contar ya que hay una posibilidad entre millones de que ocurra. Te cuento:

Como no hubo puente he tenido que pasar el día a nado y me ha costado mucho; no por el echo de tener que pasarlo a nado si no por otro, el de que algunos de los que tendrían que haberlo pasado conmigo se dieron la vuelta a mitad del camino.

Hablando de camino, a lo que iba, la casualidad:

Entre mi lugar de trabajo y mi lugar de residencia hay unos 14 kilómetros, quedando en medio la localidad de Villamartín donde paré a repostar cuando vine a comer. Delante de mi salió un enorme y llamativo mercedes de color negro al que seguí hasta la puerta de mi casa, por así decirlo.

Comí, tomé café, escribí un post y volví al tajo (de muy mala gana hoy). Al arrancar tuve que ceder el paso a un vehículo, un flamante mercedes de color negro con la misma matrícula que el que me había acompañado a casa un par de horas antes, lo seguí un rato, hasta que al incorporarnos a la N-120 me dejó atrás.

Si, si, me fije y no había señores de negro dentro sino un conocido empresario local con el que nada comparto.

Bueno, pues aunque esta mañana fue como lunes la tarde fue como viernes así que toca poner un vídeo de música:

vanmorrison.com

Hace un año:


4 comentarios:

  1. Pero bueno para una vez que voy a galicia de incognito vas y me sigues.

    Saludos cordiales.

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  2. Su excelencia Van "the Man" Morrison.

    Tan gruñón como genio

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  3. Gruñón, como el Rey del la Selva.

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  4. Qué recuerdos me trae Van, jeje!

    Saludos!!

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Gracias por estar ahí.

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